lunes, 14 de mayo de 2007

Respuesta última al "contracrítico" embozado

Insiste el crítico enmascarado en el insulto y la descalificación personal en la última entrada de su blog. ¡Qué le vamos a hacer! Probablemente haya presentado algún manuscrito a Bartleby y no haya pasado el listón mínimo de calidad, algo que ocurre con mucha frecuencia, y opta por la vía de la venganza. Si no es por eso, es imposible dar crédito a tanta mentira.

Hago en este blog alguna puntalización a sus despropósitos por una razón muy simple: por segunda vez he querido introducir un comentario en el del insultante sin que me haya sido posible hacerlo: un filtro lo impide. Sin embargo, hay dos comentarios publicados y los dos son incondicionales del susodicho. Lo cual pone de relieve el grado de tolerancia del individuo y me ofrece algún que otro indicio sobre la identidad real de Addison de Witt (por cierto, más que el nombre de un poeta parece una marca de bombillas).

Bien: dejando aparte la calificación que pueda hacer de mi último libro de poemas, De viejas estaciones invernales, que respeto aunque la credibilidad del comentario sea nula al elegir la trinchera del anonimato -¿por qué no lo critica, con rigor, con nombre y apellidos?: eso siempre se agradece-, sólo apuntaré dos muestras de su paranoia: me hace tantos favores Babelia que la crítica de Antonio Ortega ha aparecido más de medio año después de que el libro se publicara. Es más, cuatro o cinco meses después de que aparecieran las críticas de ABCD las Artes y de El Cultural. Estamos, por tanto, ante un gesto de favoritismo similar al que se produce con Bartleby Editores: en todo un año, sólo una crítica a uno de sus libros y dos referencias a otros tantos títulos. Es decir: ¡3 apariciones en todo el año 2006! Eso lo dice todo y pone de relieve la calaña del "contracrítico embozado".

Hasta aquí mi respuesta. Y no habrá más, diga lo que diga el interfecto en el futuro. Sólo lo haré por la vía del comentario en su blog. Si es que se atreve a abrirlo, lo que no parece probable.

4 comentarios:

Addison de Witt dijo...

Está abierto para usted oh gran Manuel Rico. El que los comentarios tengan una aprobación previa no quiere decir nada. Es más que nada una medida antivirus, y no le estamos llamando virus, por favor. Ya sabe de que hablamos. Venga, desahoguese, hombre. Ya verá como se siente mejor. Aproveche la libertad de Internet que tanto le molesta.

Dept. Comunicación & Marketing dijo...

El/la tal "Addison de Witt", cobarde y anónimo calumniador, sigue prefiriendo la máscara para afianzarse en la mentira: la libertad es su primera enemiga (ahora resulta que apela a ella para levantar su mentira a voces). En el silencio de algunos de sus cómplices también se delata. Deberías actualizar tus informaciones, Addison: sólo tu zafia persistencia te delata ¿por qué no te quitas la careta y nos dices quién eres? ¿Por qué no dejas de mentir o, cuanto menos, te dedicas a hacer contracrítica inteligente? Sabemos que estás cerca, eso explica tu obcecación con un proyecto independiente. Otra muestra de valentía. Qué gracia y qué pena. Pepo Paz

Addison de Witt dijo...

Sabes que no hemos dicho ninguna mentira. Por eso te ofenden. Pero si tus exabruptos y falacias te dejan más tranquilo y te relajan, bienvenidos sean. Por nuestra parte nos aburre ya el tema, que tampoco eres tan importante ni tenemos ninguna intención de seguiros la pista. Otra vez te haces la víctima. Que cada lector, con la información disponible, juzgue como crea conveniente. Nosotros seguiremos dando nuestra opinión cuando lo creamos conveniente. Este es el último post que añadimos sobre el tema en esta página. A trabajar

Señor Blanco dijo...

Addison de Witt!!! ese me suena, últimamente he tratado de poner un par de comentarios inofensivos en su blog sobre cierta poeta a la que dice haber descubierto y que ha ganado un premio acerca del cual decía que tenía yo mis sospechas, y no me ha permitido publicarlo. Leyendo sus post descubro a un crítico sumamente tendencioso, así que fiel e mi estilo le he dedicado este poema:

Querido apóstol de los no premiados,
querido criticón de criticones,
ejerces tu labor con condiciones,
con ese pueril tic de los untados.
La vida es una caja de bombones
y Ullán y Gamoneda te han tentado,
tildas al enemigo de apestado
y sacas por los tuyos los pompones.
Elegante y cultísimo Macario
¿Quiénes son tus ventrílocuos de Witt?
¿Evitan a tu círculo en Babelia
al que quieres vender con todo el kit?
Si al artista lo impone el comisario
has perdido la vez, doña Rogelia.