lunes, 17 de enero de 2011

Una exposicion que enterró el urbanismo: verano de 1975, barrio de Portugalete, Madrid.

Corría el verano de 1975, Franco todavía vvía y los barrios de la periferia de Madrid eran un hervidero. De movilizaciones y de iniciativas. De luchas por aceras y asfaltado, por mejores viviendas, contra la subida del pan, por una sanidad y una educación dignas.... Y por la cultura como parte esencial del principal objetivo: la democracia. En aquel clima, en un Madrid en el que todos éramos infinitamente jóvenes, utópicos y desinteresados, hubo un barrio, hoy desaparecido como tal y subsumido por la realidad de una Arturo Soria de viviendas de lujo, oficinas, restaurantes caros y nuevo equipamiento comercial, que luchó con tenacidad por la libertad y por mejores condiciones de vida: Portugalete. Y en aquel verano de 1975, coincidiendo con las fiestas anuales (que habían empezado a convertirse en autenticas movilizaciones contra la dictadura) hubo un grupo de jóvenes, con los que E. y yo colaborábamos, que decidieron, con el apoyo de un párroco que debía de andar próximo a Cristianos por el Socialismo (memorable Manolo, al que reencontré muchos años después en una estación de metro y de quien no he vuelto a saber nada), convertir aquellas fiestas en un lugar de encuentro para los mejores artistas plásticos del momento.. 

Mural de Enrique Barón. Verano de 1975. Desaparecido
Los artistas llegaron al barrio pertrechados de sus herramientas y materiales y convirtieron aquel lugar de casas bajas y calles sin asfalto en una auténtica e inmensa sala de exposiciones al aire libre de obra original, única e irrepetible. Fueron murales muy apegados al momento que vivía España. Murales que aludían indirectamente a la luchas por la libertad, que sugerían pasadizos que nos conducían a la Segunda República y proponían homenajes a figuras de la España derrotada e ilustrada: en concreto, Federico García Lorca y Arturo Soria. Entre nosotros se encontraban trabajando artistas a quienes, como estudiantes tardíos de COU o de primero de carrera, habíamos admirado, como mitos culturales contemporáneos, en las críticas a exposiciones de las páginas de las revistas de cultura y política que frecuentábamos: Triunfo, Cuadernos para el Diálogo, Destino.

Mural desaparecido barrio Portugalete. Autor inidentificable.
 Durante algo más de una semana vivimos, bajo la vigilancia y la atención de la policía nacional y de la brigada político-social, algo parecido a un sueño: con nosotros, jóvenes airados impulsores del cine-club, de los debates sobre literatura y cine, estaban los pintores más conocidos, los artistas que, además de tener una cierta cotización en las galerías más prestigiosas, tenían vínculos con la lucha clandestina, contribuían a la resistencia democrática con su acción política semilegal y con su obra. Con nosotros estaban Enrique Barón, conocido entonces, sobre todo, como escultor, Juan Genovés, experto en multitudes, en pintar el colectivo anonimato y la protesta, Duarte, Arcadio Blasco, ceramista de Muchamiel que, junto a Carmen Perujo, su esposa, desarrollaba un trabajo incansable en la Asociación del barrio (era el único de aquellos artistas que vivía en Portugalete); allí estaban Poblador, Alcaín, Lucio Muñoz, Ricardo Zamorano, Santacatalina...

Mural de Duarte. Desaparecido. Verano de 1975
Fueron días memorables, en los que la labor de los pintores se complementó, cada noche, con recitales de cantautores que en unos casos, como los murales, se llevaría la transición, y en otros consolidarían una obra renovada, hoy viva todavía. Pienso en Gabriel González, que versionó de manera magnífica poemas de Blas de Otero, de Agustín Millares y de Carlos Álvarez, en la actualidad dedicado a la formación profesional en una fundación dependiente de UGT; pienso en Luis Pastor, que perseveró en las décadas posteriores en su pasión de cantautor de periferias. El barrio de Portugalete vivió tardes memorables en la sala parroquial compartiendo veladas y proyecciones con directores de cine que visitaron el salón de actos del club parroquial para hablar de historia, de clásicos del celuloide, de política, de memoria colectiva. Bardem, Basilio Martín Patino, Saura... acompañaron algunas de las películas más significativas (y menos divulgadas) de nuestro cine.

Homenaje a Arturo Soria. Mural de Lucio Muñoz. Verano de 1975. Desaparecido
Estos días, revisando los fondos fotográficos familiares, he recordado que de aquella exposición al aire libre hice no pocas fotografías. Las hemos buscado y, tras recuperarlas y escanearlas, las he pasado a este blog para restituirlas a la vida, para acabar con la situación de realidad desaparecida en que viven desde entonces. El barrio (como todos los barrios en los que fui adolescente y niño) desapareció bajo la acción de las excavadoras. Y, con los muros, se fue aquella celebración de la luz, del color, y del arte con sentido. Hoy, un día invernal de 2011, treinta y seis años después de aquella confluencia de la pintura y la reivindicación, gracias a Internet, a las nuevas tecnologías y a las posibilidades que ofrecen, devuelvo al mundo los murales y me atrevo a proponer a lectores, internautas y curiosos, un viaje a través de ellas a aquel tiempo de entusiasmos, miedo y utopías irreductibles. Sé que algunos de ellos han aparecido publicados en el blog Historias matritenses (enlazado al principio). Pero es una edición incompleta, desprovista de este alarde de memoria con que los he recreado.

En definitiva: aquí, debajo de estas líneas, os ofrezco la exposición virtual de aquellas obras que se llevó el huracán remodelador de la en cualquier caso bienvenida democracia municipal. La magia de la Red permite rescatarlas del túnel del tiempo. Feliz visita.
 

Homenaje a Federico García Lorca. Autor inidentificable. Verano 1975


Mural con motivos frutales. Alcaín y Equipo del Barrio. Verano 1975

Mural. Verano 1975. Barrio Portugalete. Autor inidentificable

Mural de Arcadio Blasco. Verano 1975. Barrio Portugalete

Mural. Verano 1975. Autor inidentificable.

Mural. Verano 1975. Autor inidentificable. Barrio Portugalete

Mural. Verano 1975. Autor inidentificable. Barrio Portugalete

Mural. Verano 1975. Juan Genovés. Barrio Portugalete

Mural. Verano 1975. Poblador. Barrio Portugalete

12 comentarios:

Manoly dijo...

Gracias, Manuel. Emocionante recuerdo
a la inagotable y entusiasta pasión de nuestros ideales y nuestras luchas de juventud.
Y por el documento impagable de un testimonio perdido.
Manoly

Manuel Rico dijo...

Creo que es un legado a preservar y divulgar. Curiosamente son pinturas, con firma, que ya no existen. Confío en que pasen por este blog algunos de los vecinos de Portugalete que viveron aquella experiencia.
Un abrazo.
Manuel

Pepo Paz Saz dijo...

Gracias, Manolo. El documento es impagable. La fotografía ocupa el lugar de la memoria, sin duda. No conocí el barrio aunque estoy seguro de que en algún lugar de mi memoria de niño quedaron esas casas cuando, con mis padres, tomábamos el desvío de la calle Carril del Conde, desde la Ciudad Lineal, para embocar la Ctra. de Canillas camino de Las Cárcavas.

El barrio como tal no existe pero sí que quedan algunas de esas casas en el entramado de calles que va de la misma Carril del Conde hacia Esperanza (donde, por cierto, está la calle Milán, en la que estuvo -no sé si sigue ahí- durante muchos años Alianza Editorial. Un mundo con sabor a extrarradio que se esfumó como el futuro en un Madrid de postmodernidades y especulaciones...

Iconos dijo...

Me ha encantado este "post" tan vivo y tan colorista. Un abrazo.

Manuel Rico dijo...

Pinturas,Iconos, que regresan del túnel del tiempo....

CRISTINA dijo...

Gracias por acercarnos a un poquito de historia. Soy de Esperanza y no conocía la historia del barrio de Portugalete y me ha encantado! Realmente es un post, como he leído por aquí, impagable.
Un saludo,

Rosa del Aire dijo...

Agradezco a Manuel Rico esta aportación de lo que fue un barrio único y distinto gracias a esos murales que vi en su día, así como otros que pusieron en un pueblo de Guadalajara, Escariche.
Aprovecho para decirle a Pepo Paz, que no sé si llegó a entrar en este siglo, la Editorial Alianza, en el 2004 ya había desaparecido.
Saludos.

Nines dijo...

esta semana ha "desaparecido" uno de los últimos, si no el último que quedaba... que penita

Pepa Morán dijo...

Pepa
Hola Manolo, gracias por recordarme esos días felices... yo era una niña pero te aseguro que jamás lo olvidaré y sobre todo a Manolo...una persona maravillosa. Aún sigue por aquí...un poco mayorcillo ya...pero sigue ayudando a todo el que puede...él es parte de mi familia ya que vivió con nosotros durante 35 años.Mi casa fue una de las que estuvo pintada...por desgracia también desapareció.Gracias por dar a conocer nuestra lucha...nosotros no éramos un barrio...éramos una familia muy grande y muy unida. Como decíamos en esos días...el pueblo unido jamás será vencido.

Mº Rosa ROSIM Moreno Moreno dijo...

Hola Manuel .soy Rosim moreno.yo pinte en los murales.con los vecinos y los pintores ,estupendos, y hice las fotos por que siempre desde que naci me gustaba pintar , y ha traves de mi blog conoci a Ricardo y le di la idea y facilite las pocas fotos te tenia y asi los recuerdos bonitos .casi perdidos se han recordados.
yo vivia el la calle LAURIN . .pero han pasado tantos años .
te envio un abrazo.

REMEMBER dijo...

Maravillosa página. ¿Alguien sabe si queda algún mural en la actualidad?

Alberto G. Carrasco dijo...

Buenos días D. Manuel,

Espero que estas líneas le encuentren a usted bien.
Acabo de descubrir la historia fascinante de este barrio en algunos blogs, entre ellos el suyo "Al margen" y le felicito por su trabajo. Además, su nombre aparece con otros como el de José M. Julián Torrent, que lideró una Asociación de vecinos, y el de Santiago Martinez ligado al Jazz en Portugalete.

Desde Noviembre mi mujer y yo vivimos aquí y paseamos con frecuencia por él, cuando tenga usted una tarde, me gustaría poder conocerle y saber más de su historia.

Quedo a la espera de sus noticias.
Le envío un saludo muy cordial
Alberto